Cuando él la violó tenía tres años,
su inocencia en las pupilas,
se desvaneció por la deyección
de una mente entumecida.
Un paraje devoró, en mi alma, el dolor de su partida.
Cuando apuñaló a su progenitor,
La sangre inundó el piano,
donde una canción bella se ahogó
por un pacto demoniaco.
Y la melodía lloró a la par de mi angel cabizbajo.
Cuando calcinó a su mujer rompió
todo nexo con las nubes.
No hubo compasión para aquel amor,
que por años fue tan dulce.
Por celos el cielo ardió. En mi sangre las llamas no se diluyen.
Esa niña, ese hombre, esa mujer,
es mi hija, es mi padre, es mi esposa, son mi ser,
lo más triste es que mi hermano les dió fin.
No preguntes por quién doblan las campanas,
están doblando por ti.
No se puede huir del dolor atroz,
ningún alma es una isla.
Si es un sueño o no, es tu decisión,
pero ignorarlo es suicida.
Todo tiene conexión, toda voz silenciada me lastima.
Cada humillación, cada represión,
cada guerra desatada,
está en el centro de mi habitación,
se acuesta junto mi almohada.
Y dormir no es una opción, no se puede descansar con tanta rabia.
Todo niño, todo hombre, toda mujer,
todo ser que respira es vital para mi fe.
Y lo triste es que mi hermano les da fin.
No preguntes por quién doblan las campanas,
están doblando por ti.
Para escuchar esta cancion haz click en este enlace:
https://app.box.com/s/qwixrtz6cvuh8pjgaav5